La contesta la persona trabajadora
Desde su teléfono, sin instalar nada y sin credenciales de la empresa. El cuestionario está escrito para que lo entienda quien lo va a contestar, no para que lo llene un analista.
Esta obligación no se evalúa desde una oficina. Quién permanece de pie, cuánto tiempo y en qué condiciones lo sabe la persona que hace el turno, y la única forma seria de averiguarlo es preguntárselo a ella.
Ocho secciones que la persona contesta pensando en un día normal de trabajo, y de las que sale un nivel de riesgo por puesto.
Desde su teléfono, sin instalar nada y sin credenciales de la empresa. El cuestionario está escrito para que lo entienda quien lo va a contestar, no para que lo llene un analista.
El cuestionario está configurado para no identificar a quien responde: el análisis se hace por área y por puesto. Esa decisión es lo que hace que las respuestas sirvan para algo.
De las respuestas sale un nivel de riesgo bajo, medio o alto por bipedestación prolongada, con la regla de cálculo aplicada por igual a todos.
El resultado se agrupa por puesto, área y centro de trabajo, que es la unidad en la que se toman las decisiones: poner sillas donde hacen falta, no en general.
Se lanza por campañas, y en todo momento se ve qué proporción del personal ya contestó, para poder cerrar la evaluación cuando la muestra es suficiente.
Para el centro de trabajo o el área que corresponde, con su periodo de respuesta.
Desde su teléfono, por el portal público, sin identificarse.
Cada respuesta produce un nivel de riesgo por bipedestación, con la misma regla para todos.
Resultado agrupado por puesto, área y centro, que es donde la medida correctiva tiene sentido.
La reforma obliga a los patrones de los sectores de servicios, comercio y análogos a proporcionar asientos con respaldo y a permitir su uso durante la jornada, así como a prever periodos de descanso para el personal que permanece de pie. El reglamento correspondiente concreta las condiciones.
La parte difícil no es comprar sillas: es determinar dónde hacen falta y poder demostrar que se evaluó. Y eso solo se sabe preguntándole al personal que efectivamente permanece de pie durante la jornada.
En Constancia, Ley Silla es una de las evaluaciones del módulo de seguridad y salud en el trabajo: fue el segundo instrumento en migrar al motor de encuestas, después de que este demostrara funcionar con las guías de referencia de las NOM.
Constancia es una herramienta tecnológica de apoyo. No constituye ni sustituye asesoría legal, fiscal, laboral o regulatoria, y su uso por sí mismo no garantiza el cumplimiento de obligaciones legales específicas.
Las propias personas trabajadoras, desde su teléfono y a través de un portal público con la marca de la empresa, sin necesidad de credenciales ni de instalar nada. El cuestionario está redactado para que lo conteste quien hace el turno, pensando en un día normal de trabajo, y no para que lo llene un analista desde una oficina.
No. El cuestionario de Ley Silla está configurado para no identificar a quien responde: el análisis se realiza por área y por puesto. Esa decisión es deliberada, porque una evaluación de condiciones de trabajo que identifica a quien la contesta obtiene respuestas distintas de las reales.
No. Es una de las evaluaciones del módulo de seguridad y salud en el trabajo. Fue el segundo instrumento en migrar al motor de encuestas a personas, después de las guías de referencia de las NOM, y conserva su portal público, su cálculo de nivel de riesgo y su concentrado por puesto y área.
Cómo lo ve el trabajador en su teléfono y cómo llega el resultado agrupado a quien tiene que decidir.